El buen hacer de convencer y no de imponer.


Reseña del Pregón de Juanjo Bona en las Fiestas de Magallón del 13 de septiembre de 2026

El pregón de Juanjo Bona fue el espejo de su personalidad: directo, concreto, real y sincero.


Magallón se lo ha dado todo, como bien recuerda, y se ha subido a él en cada escenario. Va dentro, lo abraza y no huye.


Juanjo Bona es reflejo del futuro de los pueblos rurales: amor a las raíces y respeto y devoción a quienes estuvieron antes, pero con una mirada hacia delante.

Juanjo no se desprende de dónde viene pero quiere avanzar y con una elegancia y paz admirable pide que los pueblos sean espacios seguros para todas las personas.


La importancia de abonar unas raíces con respeto a lo que fue, a lo que es y lo que será la vida, porque sino las raíces no agarran y la tierra se queda yerma.


El pregón de Juanjo Bona es un acto de conciliación, es el puente entre el pasado y el futuro.
Las palabras de un joven de 22 años con muchas experiencias vividas y una sabiduría añeja, como si el alma de un señor sabio viviera en él, de quien ha nacido despierto y vivaz.


Y con esa mezcla de ayer y mañana enseña con cariño y sin reproche cuál es el camino para que la simiente de esa tierra de vinos sea fuerte para enraizarse, pero amable para cuidar de los suyos.

Por Bitácora

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