Pregón de Juanjo Bona en Magallón.

Transcripción completa y vídeo del Pregón de Juanjo Bona en las fiestas del pueblo de Magallón celebrado el día 13 de septiembre de 2026, donde además recibió la Medalla de Honor

Transcripción del discurso

Bueno, Magallón. La verdad es que he pensado bastante sobre cómo empezar este pregón, porque hablar de tu pueblo delante de la gente que te ha visto crecer impone bastante más que hacerlo en cualquier escenario. Y además, ¿qué os voy a contar yo de Magallón que no sepáis?

Aquí he nacido, he crecido, he aprendido a cantar, he aprendido las primeras jotas, he tocado el clarinete, he celebrado estas fiestas desde que tengo uso de razón y he vivido algunos de los recuerdos más importantes de mi vida.

Y aunque hace ya unos años que me fui, creo que nunca me he ido del todo. Magallón ha viajado conmigo a Madrid, entró conmigo a Operación Triunfo y después se ha subido conmigo a escenarios por toda España. Está en mis canciones, en El Cardelino, en las historias que cuento, en mi manera de cantar y, sobre todo, en mi manera de entender de dónde vengo.

Muchas veces me preguntan por qué hablo tanto de mi pueblo, de Aragón o de la jota, de las tradiciones, y creo que la respuesta es bastante sencilla: porque es lo que conozco, es lo que me enseñaron y porque cuanto más lejos me ha llevado la vida, más consciente he sido de todo lo que he aprendido aquí.

Por eso hoy quiero dar las gracias a mi familia, por supuesto; a mis abuelos y a toda la gente mayor que muchas veces, sin saberlo, me enseñó canciones, palabras, historias y costumbres que, años después, han terminado apareciendo en mi música. A mis amigos, a mis profesores, a quienes me enseñaron a cantar y a tocar; a las asociaciones del pueblo, a toda la gente con la que he compartido escenarios, fiestas, ensayos, jotas y tantos años de mi vida.

Y también a todo Magallón. A quienes estabais antes de que llegase Operación Triunfo y a quienes después habéis celebrado conmigo cada canción, cada concierto y cada cosa buena que ha ido pasando. He sentido vuestro apoyo estando muy lejos de aquí y eso no lo olvido.

Y hoy también quiero saludar y dar las gracias a toda la gente que ha venido desde fuera para estar aquí esta esta tarde. A mi público y a todas esas personas que me seguís, que viajáis kilómetros, que escucháis mi música, que venís a los conciertos y que habéis hecho también vuestro un pedacito de Magallón.

Gracias. Gracias por acompañarme, por el cariño y por hacer posible que pueda dedicarme a lo que siempre he soñado. Y me hace especial especialmente feliz poder recibiros aquí hoy en casa, la cual es la vuestra ya.

Creo, además, que los pueblos tenemos algo que merece muchísimo la pena proteger: tenemos memoria, tenemos una forma de hablar, de celebrar, de ayudarnos y de entender la vida que no debería desaparecer nunca. Pero conservar nuestras nuestras raíces no significa quedarnos quietos. Las tradiciones siguen vivas precisamente porque cada generación las recibe y encuentra su propia manera de continuarlas. Y creo que con los pueblos ocurre lo mismo: tenemos que conseguir que nuestros pueblos sigan siendo lugares a los que queramos volver, pero lugares también en los que cualquier persona pueda quedarse; lugares donde las nuevas generaciones puedan crecer siendo siendo quienes quieran ser, pensando diferente, soñando a lo grande y sintiendo que aquí tienen su sitio. Porque abrir la mente no significa perder nuestras raíces; al contrario, significa hacerlas suficientemente fuertes para que puedan seguir creciendo.

Yo tuve la suerte de encontrar fuera muchos referentes que me ayudaron a entender quién quería ser. Y si todo lo que me ha pasado estos años, además de permitirme cantar, cumplir mis sueños, sirve para que algún niño o alguna niña de un pueblo como el nuestro piense que desde aquí aquí también se puede llegar a donde uno quiera y, sobre todo, que puede ser quien quiera ser, habrá merecido todavía más la pena.

Ahora estoy empezando a construir una nueva etapa de mi música y, aunque todavía no puedo contar demasiado, sí puedo decir una cosa: vuelvo a mirar hacia aquí. Porque cuanto más intento avanzar, más cosas encuentro en todo aquello que aprendí cuando era pequeño. Supongo que esto son las raíces.

Y esta tarde, entre tanta alegría, también quiero acordarme de todos los que nos enseñaron a querer estas fiestas y hoy ya no pueden celebrarlas con nosotros. Estoy seguro de que cada uno tenemos a alguien en la cabeza. Por ellos también va este pregón y estas fiestas.

Así que gracias, gracias de corazón por haberme dado tantas cosas que contar, gracias por haberme visto crecer, gracias por acompañarme cuando nadie sabía qué iba a pasar y por seguir haciéndolo ahora. Y gracias por permitirme hoy ser pregonero de estas fiestas.

¡Ahora sí! ¡Disfrutemos! ¡Salgamos a las calles, bailemos, cantemos y sigamos haciendo nuestras esas tradiciones que vienen de mucho antes que nosotros y que ojalá continúen mucho después!

Magalloneros, magalloneras, gentes de todos los sitios:

¡Viva el Santo Cristo con la Cruz a Cuestas!

¡Y viva Magallón!

¡Venga, un grito! ¡Gracias!

Grabación de vídeo. @majaolgasinh en X

Texto Presentación

Cuando pensamos en quién debería encarnar el espíritu de nuestro pueblo, la respuesta fue unánime: no tuvimos ninguna duda. Porque hoy no venimos solo a presentar a un artista que llena escenarios, que conquista pantallas y que lleva nuestra jota y nuestra música a lo más alto. Hoy venimos a recibir al niño que corría por estas calles, al joven que nunca ha olvidado sus raíces y al embajador que, en cada rincón del mundo, pronuncia con orgullo el nombre de Magallón.

Una persona que enhebra tres cualidades: talento, raíces y juventud. Hablo, por supuesto, de nuestro querido Juanjo Bona.

Juanjo, has ganado certámenes, has emocionado a todo un país en Operación Triunfo y estás construyendo una carrera brillante. Pero tu mayor éxito para nosotros es que, a pesar de los focos y del éxito, sigues siendo el Juanjo de siempre: el hijo, el hermano, el amigo y el buen vecino.

Por llevar nuestra bandera cultural allá donde vas, este Ayuntamiento te otorga su máxima distinción. Por ello, antes de escuchar tus palabras como nuestro pregonero de honor, en nombre de toda la corporación municipal y de todo el pueblo de Magallón, tengo el inmenso honor de entregarte la Medalla de Oro de la Villa de Magallón.

Scroll al inicio